Introducción: entre la risa y el miedo
Los duendes son una de las figuras más persistentes en la tradición oral de Imbabura. Relatados como pequeños seres de rostro travieso, risa burlona y mirada penetrante, forman parte del imaginario colectivo desde hace generaciones.
Relatos de tradición oral
En las comunidades rurales se cuenta que los duendes se aparecen en los montes y chacras, especialmente al atardecer. Se dice que esconden herramientas de trabajo, extravían a los viajeros o juegan con los niños. Aunque pueden ser molestos, no siempre son considerados malignos: también se cree que cuidan las cosechas y protegen a quienes respetan la naturaleza.
Historias de encuentros
Varios testimonios recogidos en las comunidades de Otavalo y Cotacachi hablan de niños que desaparecieron por horas, para luego regresar diciendo que habían estado jugando con un “niñito de sombrero grande”. Otros cuentan que los duendes enamoran a las muchachas, llevándolas a perderse en los montes.